Señales de tráfico, frena, acelera y ocurrió, la profecía de Orión que decía que el mundo sin Jhon Lennon, es gris manicomio, casi nulo.
Una decepción de triunfo, confusa o incertidumbre constante, la catástrofe es el trofeo.
Y no veo a ninguno de los vuestros resucitando de nuevo, ni papeleras en los aeropuertos, ni puertas abiertas, ni recuerdo el cambio de euros por pesetas, pero está la excusa del amor y la duda de la muerte, eso siempre.
No importa por lo que estés luchando, por tus semejantes, por la humanidad, porque no sabemos absolutos, y el sol y la existencia, como ciencia avanza a paso tortuga, tortura.
Y respiramos aleluya, en cada soplo de literatura.
La Coca-Cola en la televisión finge felicidad, mientras escuecen sus burbujas en boca de un periodista en Iraq.
La Nueva Orleans ondea pena y no banderas para nadie.
Y cada vez hay mas cadáveres con cuerpos de dinero.
Apago la radio y leo la cara de un libro que se titula 'A tu lado y al mio', together is better.
Soledad de la de verdad y compañía con piel de espejo.
Hay una belleza implícita que nos ha condenado a ser hedonistas, estúpidos y débiles.
Levantan manos poseídos por un ser superior.
Fechas, metas, métodos y multas en un buzón destino a la incógnita.
Esa niña se identifica con el cosmos cuando la lluvia se da de ostias contra el columpio y explota otra muñeca rota.
Trajes de color ocasos sobre hombres de dos hemisferios que no logran superar la compasión, no aptos para el puesto vacante de asumir los actos, mártires de sentimientos generaciones espíritu y azufre.
No tenemos un ordenador personal que ordene todo esto, el payaso borra su gesto, y descansan sobre espinas todavía, nuestras esperanzas, porque hubo reyes y generales a los que aún hay que dar las gracias.
Que no depende de las gafas el paisaje si estás ciego.
El Rock & Roll, imparable cala profundo en la sangre porque todos los finales son el mismo repetido, y no repetir los mismos errores sería incluso divertido.
Con mi forma de bailar y en tus latidos, tres por cuatro, lo importante es conocerte y comprar pan y ganar, la lealtad al entusiasmo y a la bondad, y los tipos de interés y el noveno sentido y la portada del mes y los porcentajes de audiencia, y la diversidad étnica y el acelerador de partículas y aquello que era.
Que vengan, aún a sabiendas de haber encontrado el motivo de seguir vivos y a la mierda con la autodestrucción, esta tormenta nos mienta al subconsciente para estar alerta.
Poco más, este blanco con negro el antecedente del clímax.
Si, creeremos en el aire si tenemos la misma comunicación.
Y otra vez, salvaremos la música.
Así las nubes seguirán siendo más tercas que nosotros.



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